La transferencia es el trámite por el que un coche deja de estar a nombre de una persona y pasa a estar a nombre de otra. Suena a formalidad y no lo es: hasta que el cambio consta, para la administración el coche sigue siendo del vendedor, con lo que eso arrastra en multas y en responsabilidad.
Este es el orden en que ocurren las cosas.
1. Antes de firmar nada
Comprueba en la sede electrónica de la DGT que el vehículo no tiene cargas, embargos ni impedimentos para transmitirse. Es una consulta que se hace con la matrícula y el bastidor, y es el paso que más disgustos evita.
2. El contrato de compraventa
Se firma por duplicado y cada parte se queda con el suyo. Debe recoger, como mínimo:
- Los datos de comprador y vendedor.
- La matrícula y el número de bastidor.
- El precio y la forma de pago.
- La fecha y la hora de la entrega.
- Los kilómetros en el momento de la entrega.
Esa fecha no es un detalle: es la que marca desde cuándo responde uno y desde cuándo el otro.
3. Los documentos que cambian de manos
- Permiso de circulación del vehículo.
- Ficha técnica (la tarjeta ITV), con la inspección en vigor.
- Justificante del impuesto municipal de vehículos al corriente.
- DNI o NIE de las dos partes.
4. El trámite ante Tráfico
El cambio de titularidad se presenta ante la Dirección General de Tráfico. Se puede hacer por internet, presencialmente con cita previa o a través de un gestor.
Hay un impuesto de transmisiones que gestiona la comunidad autónoma y que normalmente paga el comprador, y una tasa de Tráfico por el trámite en sí. No ponemos importes aquí a propósito: el impuesto depende de la comunidad y del vehículo, la tasa se actualiza, y una cifra copiada en un artículo se queda obsoleta sin que nadie se entere. Los importes vigentes están en la sede electrónica de la DGT y en la sede electrónica de la hacienda de tu comunidad autónoma.
En Asturias, el organismo que corresponde es el Ente Público de Servicios Tributarios del Principado de Asturias.
5. Los plazos, que son dos y distintos
- El vendedor comunica la venta a Tráfico. Es lo que le desvincula del vehículo.
- El comprador presenta el cambio de titularidad a su nombre.
Los plazos exactos de cada uno están publicados en la sede de la DGT. Lo importante es entender que son dos trámites y no uno, y que hacer sólo el primero deja el coche en tierra de nadie.
6. El seguro
Un coche que circula tiene que estar asegurado, y el seguro va a nombre de quien lo tiene. La póliza del vendedor no cubre al comprador por el hecho de haber firmado un contrato: hay que darlo de alta antes de moverlo.
Qué suele salir mal
- Dejar la comunicación de venta sin hacer «porque ya lo hará el otro».
- Entregar el coche sin poner la fecha y la hora en el contrato.
- Dar por hecho que la ITV en vigor cubre el trámite cuando caduca esa misma semana.
- Perder el justificante del impuesto municipal, que hay que pedir de nuevo.
Si estás mirando un coche concreto, en el catálogo tienes su año, sus kilómetros y su precio a la vista. Cuando lo tengas decidido, escríbenos y lo vemos con calma.
Antes de llegar a la firma, la lista de lo que conviene mirar y las etiquetas de la DGT te ahorran alguna sorpresa.
