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Lo que conviene mirar antes de comprar un coche de segunda mano

Una lista corta para ver un coche usado sin prisa: la documentación, el kilometraje, la carrocería, los bajos, el motor en frío y la prueba en carretera.

Ver un coche usado se parece más a leer un contrato que a dar una vuelta. Lo que decide la compra no está en la primera impresión: está en cuatro o cinco cosas que se comprueban en veinte minutos si se sabe dónde mirar, y que no se ven si se va con prisa.

Esta es la lista, en el orden en que conviene seguirla.

1. La documentación, antes que el coche

Se mira primero porque es lo que puede terminar la visita en dos minutos.

  • El permiso de circulación y la ficha técnica. Que el bastidor de los papeles sea el del coche, y que coincida con el que va grabado en la carrocería.
  • La ITV al día. La pegatina del parabrisas dice la fecha; el informe dice si hubo defectos y de qué tipo. El informe vale más que la pegatina.
  • Quién figura como titular. Si quien enseña el coche no es el titular, pregunta por qué antes de seguir. No es sospechoso por sí solo, pero cambia el papeleo.

Un coche con cargas pendientes se puede comprobar pidiendo un informe a la Dirección General de Tráfico. Cómo se pide y qué cuesta está en la sede electrónica de la DGT, que es donde conviene mirarlo: los trámites y sus importes cambian y no tiene sentido fiarse de una cifra escrita en una página como esta.

2. El kilometraje tiene que contar una historia coherente

Un número bajo no es una buena noticia por sí mismo: es una afirmación que hay que poder contrastar.

  • Compara el cuentakilómetros con las lecturas que constan en los informes de ITV. Es la vía más simple y la que menos se usa.
  • Mira el desgaste de lo que se toca todos los días: volante, pomo, pedales, asiento del conductor. Un interior de coche joven en un coche de quince años se nota.
  • Pregunta por las facturas de mantenimiento. Un historial con fechas y kilómetros vale más que un libro de revisiones sellado sin facturas detrás.

3. La carrocería, con el coche seco y a la luz del día

Con el coche mojado no se ve nada, y bajo techo tampoco.

  • Ponte en cuclillas en cada esquina y mira el reflejo a lo largo del lateral. Las ondulaciones aparecen así y no de frente.
  • Las juntas y las holguras. Puertas, capó y portón tienen que tener la misma separación a un lado y al otro.
  • El tono de la pintura entre piezas contiguas, sobre todo entre aletas y puertas.
  • Los bajos y los pasos de rueda, que es donde empieza la corrosión y donde nadie mira.

4. El motor, en frío

Es la condición que más se pierde por educación, y es la más importante: pide ver el coche arrancado en frío, no ya caliente cuando llegas.

  • El humo del escape en los primeros segundos.
  • Ruidos que aparecen y desaparecen al calentar.
  • Niveles y aspecto de los líquidos, y si hay rastros de fuga en el suelo donde el coche ha estado aparcado.

5. La prueba, con la radio apagada

Media hora, con tramo urbano y tramo de carretera, y sin música.

  • Frenada recta y sin vibraciones.
  • El cambio, en todas las marchas y también marcha atrás.
  • Suelta el volante un instante en recto: el coche no debería irse a un lado.
  • Escucha en baches y en curva cerrada a baja velocidad.

6. Y después, el distintivo ambiental

Es lo último de la lista y para mucha gente acaba siendo lo primero, porque decide por dónde vas a poder circular. Lo contamos aparte en las etiquetas de la DGT explicadas.


Si tienes un coche en mente, mira su ficha con calma: en el catálogo está el año, los kilómetros y el precio de cada uno, sin tener que preguntar. Y si quieres verlo en persona, escríbenos y quedamos.

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